domingo, 4 de diciembre de 2011

Please, Don’t go Away

Please, Don’t go Away



Género:

Shonen Ai, Romance, Drama

Pareja:

YooSu


Pareja Secundaria:

ChunJae

Tipo:

One-Shot, Angst, Comfort



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Please, Don’t go Away




Era de noche, me dolía la cabeza. Eso de ser acosado por tu amigo, no es tan bonito que digamos, si es que se le podría llamar “amigo” cuando en el pasado fue más que eso.


Regresé al mismo lugar de siempre, en donde todos mis problemas se resolvían con solo un par de tragos. Pero, un hombre delgado con una sonrisa tan inocente, con unos cabellos casi oscuros, su piel se veía tan blanca y suave, parecía un ángel.


-Yoochunnie -escuche ser mencionado y volteé mi mirada hacia donde provenía la voz
-Ah~ -sonreí- Changmin ah~
-¿Lo mismo? -soltó una corta risa al preguntar 
-Sí, ya sabes, lo mismo... -sonreí. Él se dio la vuelta para ir y traer lo que iba consumir; regresó rápido y puso una botella de sake sobre mi mesa junto a una copa
-Oye ¿por qué no te sientas en la barra?
-Porque no quiero -reí mientras él me servía un poco de sake en mi copa
-Hahaha Idiota... -me dijo riendo para así regresar a atender a los demás clientes. Changmin no era mi mejor amigo, pero sí al que le contaba todos mis problemas y penas, jamás habíamos salido, solo lo podía ver aquí, en este bar, ya que él no tenía mucho tiempo, porque todavía era un estudiante de preparatoria. 

Mi mirada estaba un poco perdida en las personas, mirando sin mirar... Pero luego al darme cuenta resulte viendo a aquella persona que al entrar me llamo mucho la atención, jamás lo había visto, al parecer era nuevo trabajando aquí, no podía despegar mi mirada para nada, cuando él se dio cuenta que lo seguía mirando pude notar como se ponía nervioso, yo solo reí, era demasiado lindo. 

Las horas seguían pasando y yo estaba totalmente perdido, termine el último sorbo acabando la botella de sake; no sabía si pedir más y seguir observándolo o ya irme, porque si me quedo observándolo sin tener nada consumiendo, me verán como un acosador.

-Disculpe... -Le dije a aquel misterioso chico. Miré la placa que llevaba en su camisa para saber su nombre, Junsu… Kim Junsu, lindo nombre...

-¿S-Sí? -me preguntó nervioso
-Ah~ hmm... -mi mente se puso en blanco, parecía más idiota que el que me atendió primero - No, nada, disculpe -le dije sintiéndome un completo imbécil, ¿ya mencioné más que el primero que me atendió no? 
Él sonrió y yo volé hasta el cielo, nunca creí en el amor a primera vista, y espero no seguir creyendo eso. 

Eso... espero...


-¡Espera! ¡Junsu! – lo detuve agarrándolo del brazo cuando se dio la vuelta para retirarse

-¿C-Cómo sabe mi nombre? – preguntó sorprendido

-Hahaha, está en la placa pegada a tu camisa – reí 
-¡Ah~! – exclamó sonrojado 
-¿Tienes algo que hacer cuando termines de trabajar?
-A-Ah no. No puedo conversar con los clientes, lo siento- me respondió para luego ahora si retirarse 


Suspiré y miré el reloj de mi celular, me paré de mi asiento, me despedí de mi diario andante changmin y salí del local para así entrar a mi auto y regresar a casa a descansar un poco y pensar en... en nadie.


Al despertar por el ruido del celular, agarre esté y lo apague, pero aún seguía sonando, creí que era mi alarma pero era las llamas de esa persona que no quiero ni mencionar su nombre, de esa persona que ya no quiero ni pensar. Pasaron los minutos y todo se calmó, pero luego empezó a sonar. ¿Mensaje...? ¿Y ahora qué quiere...? 

"¡Contesta! ¿O quieres que vaya a verte y patear tu puerta hasta que me habrás?" 

Prefiero mil veces contestas a ver tu estresante cara...

-¿Qué? 
-¿Por qué no contestabas? -se escuchaba molesto... muy molesto, no tendría porqué molestarse
-Estaba durmiendo
-Ya van a ser las 12 ¿Hasta tan tarde? ¿Saliste anoche verdad? ¿con quién?
-No te debería de interesar, no eres nada mio
-... -se quedó en silencio- Saldremos más tarde
-No tengo ganas de salir
-Iré a verte, no me puedes rechazar, no sabes con quién hablas
-Sí, contigo 
¡Yah! ¿No sabes cuántas personas se mueren por estar conmigo y tú me rechazas? 
-Lo siento Jaejoong, enserio no tengo ganas, me desperté algo enfermo... -escusas y más escusas para no verte
-Déjame cuidarte entonces, estoy libre toda la tarde 
-Voy a colgar, si vienes, perderás el tiempo. Adiós... - Y como me gustaría que ese "Adiós" fuera para siempre
-¡Yooc... - le colgué, debe estar poniéndose furioso en estos momentos, maldiciéndome hasta cansarse. 

Salí de mi departamento lo más rápido posible, no quería ni cruzarmelo, desde que se volvió modelito, se puso realmente insoportable. Prendí mi cigarro y caminé tranquilamente por el parque cerca al bar que frecuentaba, mi segundo hogar. 
Me senté en una banca prendiendo otro cigarro, mientras me ponía a recordar. ¿Por qué terminamos?... ¡Ah sí! Ahora lo recuerdo, porque al pobre se le subieron los humos, y me trataba como si fuese su puto perro; renuncié a un trabajo estable por ya no seguir con él, para ya no seguir capturando esa sonrisa cínica y creída; quien me mandó en darte la idea a que postularas como modelo, soy un completo imbécil. 

Ya no quería recordar, ya no más... Ahora que lo pienso, solo me gustaste por tu linda cara, porque por dentro estabas totalmente podrido.

-Ah~ perdón... -dije cuando choqué con alguien por andar perdido en esos horribles recuerdos; alcé mi rostro y era... él - ¡Ah! H-Hola... - Estaba nervioso y no sabía la razón.
-Hola... -me respondió sorprendido al verme- A-Ah... me voy, nos vemos - ni un ¿cómo estás? ¿ni nada? o ni un ¿que coincidencia? nada ¿nada de nada? ¿solo "me voy"? ¿así de rápido?. ¡Aah! creo que ya estoy delirando, aparte no nos conocemos tan bien como para que me diga eso ¿no? 
-¡Espera! -lo detuve tomándolo del brazo- Ahm... ¿Andas muy ocupado? 
-¿Mh? ¿Por qué? -ladeo su cabeza mirando varias veces a mi mano que aún lo sostenía, algo avergonzado lo solté
-¿Quieres caminar un rato conmigo? 
-Solo un rato... -sonrió aceptando, yo también sonreí al escuchar su respuesta. Nos pusimos a conversar un buen rato mientras caminábamos por el parque, escuchándolo, escuchándome, contándome un poco de él y yo igual... 
-¿En qué trabajas?  -me preguntó mientras nos sentábamos en una banca
-Soy fotógrafo profesional
-Oh~ ¿me enseñarías las fotos que has tomado? 
-Mh~ -asentí- 
-Me gustan los paisajes y las palmeras... -sonríe- ¿Haz tomado fotos de ello? 
-Tengo algunas... -sonreí- Deberías ir a mi departamento a verlas
-Tal vez esta semana que viene 
-Está bien... -Estaba totalmente feliz, hablar con él y verlo sonreír era tan maravilloso que yo no podía dejar de sonreír como tonto. 
-Tengo que irme -me dijo al ver la hora en su celular
-Oye... Antes de irte ¿me podrías dar tu número?
-Nee~ -asintió sonriendo, tomando mi celular y apuntando su número ahí - Ahí está... Dame el tuyo -hice lo mismo y tomé su celular grabando mi número en su agenda 
-Listo... -sonreí amplio
-Nos vemos otro día 
-Mh~ -asentí observándolo mientras se paraba de la banca y se iba 

Juro que al regresar, me tiraré en mi cama y rodaré de felicidad. 

***

Los días pasaron y pasaron, salí muchas veces con él, me cambié de número y de departamento, queriendo alejarme de lo que me sofocaba.
Me recosté en la pared de la segunda puerta, donde salían los trabajadores a esperarlo, habíamos quedado en ir a la plaza. 

-¡Yah! ¡Casanovas! 
-Hahahaha Changmin ah, me asustaste - dije al voltear rápidamente cuando escuché su voz
-¿De tanta belleza?  
-Hahahah No comiences por favor... -reí  
-Haha está bien... Ya me enteré - dice condeandome, mientras me miraba con cara de "lo sé todo puto bastardo que ya no me quieres contar nada", bueno algo así
-N-No sé de que hablas, enserio 
-Uy si claro... - me sonríe con picardía 
-¿Ya no demora verdad? 
-HAHAHA No, ya se anda cambiando -ríe - Bueno señor casanovas, tengo que ir a estudiar para mi examen de mañana, nos vemos ex alcohólico. 
-Hahaha vaya nerd, suerte en tu examen... - le dije despidiéndome mientas sonreía. Ahora que lo menciona, desde que empecé a salir con él, no he tomado ni una gota de alcohol y eso si es ¿extraño? 

-Mianhe~me demoré mucho... -escuché su voz y volteé rápidamente a verlo 
-No te preocupes ¿nos vamos? 
-Mh~ -asintió

La plaza quedaba a unas pocas cuadras así que nos fuimos caminando mientras conversábamos y reíamos de algunas cosas. 

Puede que sea amor, puede que si...

-¿Seguro que no quieres comer? -le pregunté mientras caminábamos buscando un buen lugar donde sentarnos, un poco lejos de la gente
-No, no tengo apetito 
-Pero... ¿Seguro? -insistí 
-Hahaha enserio... -sonrió. Al sentarnos sentimos las gotas de lluvia empezar a caer encima de nosotros, aumentándose cada vez más; nos paramos rápidamente poniendo nuestros brazos arriba de nuestras cabezas cubriéndonos un poco de la lluvia
-No corras, te puedes caer... -le dije, teniéndolo un poco 
-Pero nos mojaremos más, está lloviendo muy fuerte
-Vamos a mi departamento, no está tan lejos... -caminamos con cuidado hasta el paradero y tomar un taxi hasta llegar al lugar donde vivía, entrando y subiendo al ascensor, llegando al piso indicado  
-Pasa… -le dije mientras abría la puerta, estábamos totalmente empapados -Sácate la ropa 
-¡¿A-Ah?! – exclamó sorprendido
-Si no te la sacas te resfriaras. Dámela, la pondré a secar
-Ah~ está bien - respondió nervioso sacándome la camisa que llevaba, quedando con el torso desnudo
-¿Quieres tomar algo caliente?
-No, gracias está bien así
-Bueno... 
-Yoochun ah, ¿Es necesario que también estés medio desnudo? ¿No tienes ropa que ponerte?
-Hahaha ¿Por qué? – dije riendo un poco - Tengo algo de calor - le respondí, estar así tan cerca de él me ponía nervioso, verlo medio desnudo con algunas gotas de la lluvia caer de sus cabellos y recorrer su torso hacia que me empiece a excitar; mis pensamientos se fueron y solo hable cosas incoherentes – ¿Tiene frío?  ¿Quieres que te pase un poco de mi calor? – me tire encima de él, echándolo en el sofá, acorralándolo con mis brazos y estando muy cerca de sus labios, podía sentir claramente su respiración y no pude resistirme a besarlo.
-Hmm… - gimió al sentir tan solo mis labios. Las luces estaban apagadas, él no se detuvo, ni me reclamo nada ¿Acaso él también siente lo mismo que yo? Quería saberlo, solo eso.
-Junsu ah~
 ¿Estás seguro de lo que estás haciendo? - susurré mientras él comenzaba a desabrochar mi pantalón
-Sí… - susurró despacio mirándome a los ojos
-Acaso tú...
-Aún no sé la razón, pero me vuelvo loco pensando en ti y mucho más al estar contigo
-Junsu...- lo mire fijamente y lo volví a besar con un poco más de desesperación, empezando a tocar su piel mientras él hacía lo mismo, quitándome con ansias mi pantalón y mi ropa interior, hasta tenerme desnudo; yo ya no podía aguantarme más e hice lo mismo, hasta sentir su piel desnuda contra la mía. El cielo estaba oscurecido, las ventanas semi abiertas, dejaban pasar un poco de luz de fuera, dejándome ver su cuerpo. Esa noche lo hicimos, esa noche nos amamos, esa noche… lo hice mío.



* * *






No sé cuánto tiempo me quede dormido, mi mano se encontraba entrelazada con la suya, él aun no despertaba. Lo mire detenidamente con los ojos llorosos, tenia vendada la cabeza, y un montón de cables conectados a él, apreté su mano con fuerza, y recosté mi cabeza en la camilla, llorando en silencio.

-Junsu ah… - escuche decir mi nombre, mientras sentía que su mano se movía. Su voz se escuchaba muy débil

-¡Yoochun ah! – me levanté sorprendido secándome las lagrimas
-Junsu ah...júrame que… me olvidaras… y seguirás siendo… feliz - su voz cada vez se oía menos, y mis lagrimas aumentaban con cada segundo
-Que cosas dices, yo nunca te voy a olvidar. Tú tienes que estar conmigo siempre – le respondí apretando mas su mano
-Junsu ah… Te amo – sus ojos se llenaron de lagrimas, pero segundos después se comenzaron a cerrar
-Yo también Te amo – respondí sin aguantar las lagrimas - ¿Yoochun ah? - él ya no respondía - ¡Yoochun ah! – hable fuerte y moví su mano levemente para ver si reaccionaba - ¡¡Yoochun ah!! – grité llorando, pero era inútil, ya no me respondía. Los médicos al escuchar mis gritos entraron corriendo a la habitación, uno de ellos me  llevo afuera, cerrando la puerta.



Los minutos pasaban, me sentía muy frustrado, quería saber cómo estaba. Uno de los médicos salió de la habitación y se me acercó.



-Sus condiciones eran muy malas
-Dígame que está bien, por favor – le dije desesperado
-Casi no había esperanzas… - hizo una pausa - lo siento… - me dijo, tocándome el hombro para luego retirarse
-No… - dije sin poder creerlo - ¡Noo! ¡No puede ser! – grité desesperado yendo detrás de él - ¡Dígame que es mentira! – grité, agarrándolo del cuello -... Por favor – Y una vez más me destrozaba entre mis lágrimas.







Con la mente en blanco, con el corazón destrozado, con el cuerpo débil, con los ojos aún llorosos y rojos que se quedaron mirando fijamente en un ataúd en donde adentro se encontraba él, la persona que nunca olvidare. La gente conforme pasaba el tiempo se iba retirando, me quede solo yo… Y un chico, un chico de cabellos claros y largos cubriéndole la frente, con un rostro un poco afeminado, delgado, con una mirada casi fulminante.

-Jaejoong ah, ya vamos – le dijeron a esa persona, llevándolo del brazo


Me quede solo, mis lagrimas se derramaban, no sé cuanto habré llorado últimamente.

-Yoochun ah... Espérame...


Nunca pensé que la vida fuera tan amarga, sin ti mi mundo se reduce a nada. 



FIN.


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